El actor estadounidense de origen egipcio se convierte en un extraordinario Freddie Mercury en el biopic de Queen


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Se puede decir que el rostro de Rami Malek era prácticamente desconocido para el gran público hasta que se transformó en Freddie Mercury para Bohemian Rhapsody, la película que cuenta el origen de la banda británica Queen y que opta a cinco premios Oscar, entre ellas la de mejor actor para el intérprete estadounidense de origen egipcio.

Conocido por su papel de hacker en la serie Mr. Robot, su carismática y sincera actuación en la piel del líder de Queen se ha llevado los elogios de la crítica y del público. Hasta ahora Malek, de 37 años, ha logrado el Globo de Oro, el SAG y el Bafta en la categoría de mejor actor y si Christian Bale no lo impide, está más que dispuesto a subir al escenario del Dolby Theatre a recoger su primera estatuilla dorada.

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El actor Rami Malek (Jean-baptiste Lacroix / AFP)

Los productores Graham King y Denis O’Sullivan vieron en ese chico escurridizo y depresivo salido de la ingeniosa mente de Sam Esmail al perfecto álter ego de Freddie Mercury cuando por fin la película sobre la formación de Queen iba a tirar adelante tras una serie de contratiempos (en un principio Sacha Baron Cohen iba a ser el cantante, pero no estaba de acuerdo con la visión más light de la vida de Mercury que querían reflejar Brian May y Roger Taylor, integrantes de la banda y coproductores del filme, y salió del proyecto).

Malek se sinceró en el casting admitiendo que no sabía cantar ni tocar el piano, pero deseaba tanto meterse en la piel de ese artista único e irrepetible fallecido en 1991 víctima del sida, que aceptó el reto. Se preparó por completo a un exigente entrenamiento físico, ya que no quería limitarse a imitar, lo suyo tenía que pasar por una transformarse radical. Observó al detalle entrevistas y actuaciones de Freddie.

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Tomó lecciones de canto y piano, tuvo un entrenador personal para ayudarle a conseguir con naturalidad los movimientos corporales de la estrella del rock y se colocó unos dientes postizos meses antes del rodaje para acostumbrarse a hablar como él. Se sumergió literalmente en su vida hasta lograr empaparse de ella. Malek había logrado lo impensable: resucitar a Mercury y lograr emocionar hasta las lágrimas a sus compañeros May y Taylor.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/cine/20190224/46575268219/oscar-2019-mejor-actor-nominado-rami-malek-bohemian-rhapsody.html?fbclid=IwAR34WcDEwMol_j72X0xeFtf9LcC oDGffh-7ltdocHfR1P9bNZWev0G5Iv_4