Rosa Maristany.jpg
Des de la izquierda, Patricia Vianor, Nico Mayolas y Rosa Maristany. Cristóbal Castroç

“Pedimos que los ayuntamientos asuman personas trans en los órganos de gobierno o la plantilla, así la gente no nos vería como personas extrañas”. Es una de las peticiones de Rosa Maristany, de 60 años y que trabaja de export manager en una empresa de componentes de grifos, y que después de divorciarse se instaló en Sant Feliu de Llobregat (Baix Llobregat) e inició su particular lucha para visibilizar la reivindicación trans, hasta llegar a integrarse en la lista de En Comú Podem de su municipio.

El colectivo trans ha puesto la mirada en las elecciones municipales de este domingo como una puerta de entrada para implantar políticas en favor de la igualdad. El 8 de mayo, las nueve candidatas trans a los municipios de la demarcación de Barcelona celebraron un acto conjunto en Sabadell que bajo el eslogan “Pioneras del municipalismo trans” para mostrar músculo de su activismo.

Para Maristany, la lucha del colectivo se centra en cuatro ejes: la salud (“cómo se tratan a las personas trans, por ejemplo, cuando vas al ginecólogo”, abunda la candidata), la vivienda (“te encuentras con muchas dificultades para que te alquilen un piso, se piensan que vas a montar un puticlub”), el mundo laboral (que no exista discriminación a la hora de contratar) o la justicia (reducir las trabas en las gestiones).

Patricia Vianor va más allá en sus reivindicaciones. “Hay que despatologizar el colectivo, que dejen de pensar que somos gente enferma. No necesitamos recibir ningún tratamiento”, destaca esta candidata de la lista de Compromís per Bagà (Berguedà), que ya conoce los entresijos de la política municipal porque fue concejal desde 1995 a 2006 durante su etapa como hombre, pero que ahora, a sus 62 años, ha decidido volver a la política “por activismo”.

Nico Mayolas, estudiante de Ilustración de 19 años, también exige reducir los obstáculos que deben sortear los trans para hacer el cambio de género. “Ahora debes estar varios años tomando hormonas para que puedas cambiar el sexo en el DNI, pero hay mucha gente que no quiere someterse a un tratamiento, no buscan tanto un cambio físico y prefieren solo hacer un cambio social”, explica este joven, que se presenta a las listas de ERC de Bigues i Riells (Vallès Oriental).

Las tres candidatas tienen claro que, en su lucha, las políticas municipales son clave. “La administración local es la primera frontera y tiene que ofrecer recursos para que un joven pueda encontrar a alguien que le ayude con sus inquietudes y que no pase lo que hemos pasado personas como yo, que hemos sido infelices durante años”, lamenta Vianor. Y una de las primeras acciones que proponen es abrir oficinas de igualdad y de asesoramiento para ayudar a las personas trans a “salir del armario”. “Ahora hay mucha gente que sale del armario a los 16 años, da menos miedo que hace unos años. Reconozco que a mí me ha ido bien, pero no todo el mundo de mi edad ha tenido tanta suerte. Todavía existe una fuerte estigmatización y hace falta que la gente que entiende la realidad y, sobre todo, que las familias que no pongan tantas pegas y ofrecen más apoyo”, tercia Mayolas.

El colectivo lucha por la igualdad, que Rosa Maristany traduce en una “invisibilización social”. “Lo que quiero es una normalidad absoluta, caminar sin destacar, que me vean como una persona normal”.

Fuente: https://elpais.com/ccaa/2019/05/25/c...zz3_orVqV30C4U