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Dos activistas protestando contra la homofobia. / EFE

Tres de cada cuatro casos son agresiones verbales o físicas contra estas personas

El Observatorio Contra la Homofobia abre un teléfono de atención a las víctimas

El domingo pasado, a las seis de la madrugada, Néstor, un joven de treinta años salió de la discoteca Safari en Barcelona para su casa. En la puerta, se encontró un chico de su edad que muy amablemente se le acercó. Le acompañó hasta la estación de metro de Hostafrancs, incluso le sugirió acabar la fiesta en su casa. Antes de llegar al metro, vino otro chico. Juntos le inmobilizaron, le pegaron y le robaron el móvil. “Incluso me mordieron mientras me gritaban maricón”, explica. Su piel aún conserva las cicatrices. Esta fue la última agresión homófoba que se registró en la ciudad de Barcelona.

Hasta el 31 de julio el Observatori Contra la Homofobia registró 44 casos de discriminación contra el colectivo LGTBI de los cuales un 73% son agresiones físicas o verbales. Un 40% más comparado con el mismo período del año pasado.
Néstor cree que en su caso los Mossos incumplieron el deber de socorro. “Les llamé tres veces, les esperé durante una hora, y no vinieron”. De hecho, el presidente del Observatori, Eugeni Rodríguez, pide un “esfuerzo” de todos los cuerpos de seguridad ante estos datos “alarmantes”. Trece de las agresiones registradas pasaron ante discotecas u otros contextos festivos. Y siempre en grupo.

“Son personas que en cuanto ven una persona homosexual se dedican a intimidarla y apalizarla”, explican. El principal problema es que, si los autores no han sido identificados, el caso no llega a la justicia. La entidad solo ha podido presentar ocho denuncias ante la fiscalia de odio. “Nuestro colectivo tiene miedo a salir de fiesta en Barcelona, mientras que los asaltantes cada vez se sienten más impunes”, se quejó ayer Rodríguez en rueda de prensa.

Por primera vez, el Observatori ha querido estudiar dónde tienen lugar las agresiones. L'Eixample es el distrito dónde se dan más casos, seguido de Ciutat Vella y Sants-Monjuïc. Para tratar de resolverlo, han pedido reuniones con los altos mandos de la Guàrdia Urbana y los distintos regidores de distritros. La primera será con el regidor de Sants, Marc Serra, también responsable del área de Derechos de Ciudadanía.


Métodos de ayuda


La entidad también ha decidido probar un método que ya funciona en Madrid: un WhatsApp para atender a las víctimas de agresiones. Lo van a estrenar el día 19 y 20 de agosto, de forma piloto. Quien llame al 699901651 se va a encontrar con un jurista y un psicólogo que le van a ayudar. El problema es que va a funcionar de 10 a 12 del mediodía aunque la mayoría de agresiones pasan de noche. "Teníamos que dedicar nuestros recursos y no podemos, estamos bastante desencantados con la administración", aseguró el presidente de la entidad.

También han pedido reuniones de urgencia con el conseller de Interior, Miquel Buch. La entidad es especialmente crítica con el cambio de actitud del cuerpo desde la destitución del Major Trapero. "Con él hicimos varias reuniones, nos coordinabamos y nos ayudábamos, ahora no trabajamos en nada, solo hemos hecho una reunión".

Otro encuentro previsto es con la regidora de Mobilitat. Porque el 15% de las agresiones registradas este año han ocurrido en el metro de Barcelona. "Estamos trabajando en un protocolo, pero hasta que no ocurra, nos gustaría ver alguna acción contundente" . Por ejemplo, instalar banderas LGTBI en varias paradas y hacer sonar falcas donde se dé un mensaje inequívoco: este es un espacio seguro y no se puede agreder a nadie, menos aún por su orientación sexual.

Más allá de las agresiones, el Observatori ha detectado otros casos de discriminación. Dos personas les han denunciado que tienen problemas con sus vecinos debido a orientación sexual. A otras dos personas les ocurre lo mismo pero en el trabajo. Y una persona fue discriminada por el hecho de tener el sida. Hay cuatro casos más que se incluyen en el apartado 'otros'. Un ejemplo son las pintadas contra el colectivo. Otro, una parroquia de Les Corts que en su carta dominical pedía a las autoridades que no hagan políticas para ayudar al colectivo homosexual, bisexual o transexual.

Fuente: https://www.elperiodico.com/es/barce...xIskL5mqsdOXFk