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Si algo hace maravilloso el hecho de escribir un libro son todas esas sorpresas que van llegando tras su publicación. O al menos eso me pasa a mí, que me veo implicada en situaciones donde en ocasiones tan solo falta Isabel Gemio, micro en mano y descendiendo una escalera.

Vestidas de azul, mi obra más reciente, me ha llevado en varias ocasiones por un laberinto emocional. Especifico para quien no lo sepa, más que nada para que sea entendible lo que a continuación narraré y que me dejó boquiabierta durante un buen rato. El libro, aun siendo un ensayo sociológico, toma como base a las protagonistas del primer documental español que –en 1983– abordó la transexualidad. Todo ello con naturalidad y sin moralina.

Eva, Loren, Nacha, Tamara, Josette y Renée se expusieron en pantalla grande para dar a conocer sus vicisitudes y penurias a un público todavía carente de empatía. Y ahora sí, es más fácil de explicar. Tras la publicación, y como le pasa a muchos autores, me embarqué en la promoción y sus correspondientes presentaciones por provincias.

Comienzan ahí las primeras sorpresas: entablar contacto con una amiga de la ya fallecida Tamara, conversar casualmente con una clienta de la peluquería de Renée o contemplar cómo la actriz y cantante Ana Belén recordaba haber conocido a una de aquellas mujeres, que antes de ser empujada a la marginalidad había trabajado como mayordomo. En esos años de servicio es cuando la artista se cruzó con la Loren, de la que todavía se acuerda varias décadas después, debido a su singular gracejo andaluz, que la ha hecho inolvidable incluso para una mente tan repleta de vivencias como la de Ana Belén.

«Ojalá en cada pueblo de España saldaran la deuda pendiente con aquellas personas que fueron despreciadas y se vieron abocadas a la exclusión»

Es precisamente con respecto a Loren con quien me he llevado de nuevo el último sobresalto. Hace poco más de un mes recibí un mail del Ayuntamiento de Trebujena, pueblo gaditano en donde ella nació. Contactaban para hacerme llegar su intención de realizarle un homenaje. De toda la retahíla de sorpresas que venía acumulando en las últimas semanas, esta fue la que más me emocionó. No solo por lo que de inesperado tiene, sino también porque se adivinaba una intención de subsanar toda aquella incomprensión que sufrió la homenajeada, otorgándole así su pequeño lugar entre las mártires modernas.

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Hoy, en una de las calles de Trebujena hay una placa de mármol en la que es imposible no fijarse, y que reza así: “Aquí se encontraba la casa en la que nació Loren Arana Arellano, transexual, valiente y a la vanguardia en la lucha por la visibilidad y defensa del colectivo LGTBI”. Lamentablemente, Loren falleció en 2002, y se hace imposible que pueda regodearse ante tan merecido reconocimiento, pero en su lugar lo disfrutan sus hermanas y demás familiares, que cuidaron de ella en sus últimos días y guardan anécdotas en las que les es imposible olvidar los años de burlas y crueldad.

«Hay que saber valorar a quien se ha hecho fuerte desde la vulnerabilidad»


Igualmente destacable es que no se esté exaltando el hecho de que la persona en cuestión haya sido artista, subterfugio tan habitual, sino resaltando su valentía; esa misma que han tenido todas esas mujeres transexuales que cada noche arriesgaban su vida en el ejercicio de la prostitución.

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Durante el acto conmemorativo en el que estuve presente, pensé que ojalá en Hellín hiciesen lo mismo con Eva, y en Benalmádena con Tamara, y así en cada pueblo de España, para saldar la deuda pendiente con aquellas personas que fueron despreciadas y se vieron abocadas a la exclusión en un tiempo no tan lejano. Porque también hay que saber valorar a quien se ha hecho fuerte desde la vulnerabilidad.

Si en aquellos días en los que vivió la hostilidad del servicio militar, la altivez de los marqueses para los que trabajaba y el desprecio de algunos clientes, le llegan entonces a decir a Loren que en su pueblo le harían un homenaje, no se lo hubiese creído. Tampoco Ana Belén.

VALERIA VEGAS ES ESCRITORA Y ARTICULISTA. SU ÚLTIMO LIBRO PUBLICADO ES VESTIDAS DE AZUL (DOS BIGOTES).

Fuente: https://shangay.com/2019/08/03/deuda...vegas-opinion/