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Realidades, retos y oportunidades

Hace algún un tiempo, recibí uno de esos mensajes en cadena que circulan por whatsapp. Una reflexión con autor anónimo o ¿Desconocido? Tal vez, quienes nos rodean piensen así o hasta nosotros mismos…

Luego analizaré lo que nos aporta y puedo interpretar sobre esta reflexión. Que a continuación, la comparto: <<La homosexualidad, la soledad y la vejez: Reflexión, soltería.

En la escena gay, la soledad es estar rodeado de príncipes pero ninguno sirve, y la vejez es esforzarse por mantenerse joven para pescar compañía. Pero aquí no solo tienes que ser bonito, sino lucir costoso, porque nadie voltea a verte si no llevas media boutique encima. Apenas tienes veintitantos y la competencia ya está reñida. Si no tienes un cuerpo ardiente y un Lamborghini, ya estás viejo y solo.

Hoy reconocerás que tus peores temores ya llegaron.

Realmente, no se requiere estar a solas para sufrir la soledad. Puedes estar en un club repleto de divaplásticas y aún así sentir que a nadie le importas, que si te da un paro respiratorio en medio de la pista, la rumba no va a parar. Soledad es esa urgencia por meterte al chat y buscar “plan”

Eso sin mencionar que tienes amigos hasta que se te agote el sueldo. Desgracia que a muchos no les preocupa. ¿Qué será de ellos en diez años cuando la pensión no les alcance para satisfacer los caprichos de alguna culisanguijuela?

Ellos aún no se preocupan por eso, dicen estar muy jóvenes para pagar por compañía. Pero ya están gastando una fortuna en verse apetecibles y seguir en el mercado. Se preocupan por el gimnasio y las cremas faciales. Irónicamente ya no tienen ni vigor ni frescura. Por tanta promiscuidad.

¿A eso le llaman juventud?

Ya están llegando nuevos modelos al mercado. Los pollitos nacidos en la década pasada están saliendo del cascarón. ¿Te imaginas cómo resultaran? Recuerda que tuvieron como ejemplo a la generación de los noventa!

A los brincones actuales, les deseo mucha suerte cuando lleguen a la crisis de los 30, buscando un poco de calor humano en las neopajaritas mutantes. Se harán un blanqueamiento dental, dos liposucciones y tres rinoplastias, comprarán carro nuevo pero no les alcanzará para el penthouse, porque salir con jovencitos resulta muy costoso.

He aquí el problema: el gay promedio nunca mira abajo. Siempre quiere a alguien más exitoso, más guapo e incluso más joven. Así está destinado a seguir solo, porque busca a un novio trofeo y no a un complemento.

Para nosotros, la soledad no llega con la vejez. Pues hemos estado solos desde que empezamos este cuento. Mas teníamos la esperanza que todo mejorara. Y a muchos les aterra que eso les llegue a pasar. Especialmente, porque ni siquiera han armado una familia. ¿Quién va a cuidar de ellos?

Cuando quieran pensar en esto, ya tendrán 40. Seguramente sus padres estarán muy enfermitos y pronto se irán al cielo. Si son buenos hijos, les tocará pasar esa década ocupándose de ellos. Porque son los hijos solteros y sin niños. Esos que según no tienen más nada que hacer sino putear.

Estos daddys intentarán tener una relación seria con algún mocoso berrinchudo, que exige absoluta atención porque le faltó amor paternal, y ahora compensa ese vacío con un plátano maduro en el ojete.

No obstante, los mayores están cansados de esos chupadólares que pretenden que todo se lo compren. Esos vividores no pueden armar una relación duradera: si no tienen estabilidad, cómo pueden ofrecerla. Han cambiado tres veces de carrera, viven en hotel mamá, trabajan en un Call Center y brincan todos los sábados en las discotecas.

Después, llegan a los 50 y le agarran miedo a la nostalgia. Recuerdan a aquella persona buena que menospreciaron por estar escupiendo para arriba, persiguiendo al idiota que los hizo sufrir. Se preguntan cómo sería su vida de distinta si hubiesen sabido elegir.

Entonces, se dedicarán a rehabilitarse: un viejo amargado, que se queja por todo y no tiene razón para vivir. Ya ni pasivos podrán ser, porque tendrán problemas de próstata, colon irritable y demás desgracias. Y eso que ellos se criaron con comida del campo.

Sí, la soledad es triste y fría, pero es mejor sin una mala compañía. Si los hombres no te llenan ahora que no les pagas, muchos menos cuando no te alcance la pensión para cumplir sus pretensiones. Es dura la realidad que les espera. Vamos a ver cuántas arrugas les salen.

Finalmente, no hay nada que te envejezca más que una vida mal vivida. Así que escógela bien desde ahora, ya que si siembras relámpagos, cosecharás tempestades>>

¿Qué te ha parecido? , ¿Qué te ha hecho pensar? y ¿Cómo te has sentido?

Sobre el texto y reflexión, puede ser: ¿Exagerado? o acaso ¿Real?

Un gran amigo me lo envió para que pudiera, por qué no, escribir algo a partir de este y arrojar un poco de esperanza y luz para quien estuviese confundido y lo pudiese necesitar. A continuación lo analizo y reflexiono desde el punto de vista como profesional de la Psicología Afirmativa LGTB + y Homosexual. En si mismo, no es una generalización, sino, una tendencia de acuerdo a lo observado.

Tiempo después de ser conscientes sobre nuestra orientación sexoafectiva homosexual, se nos vienen a la cabeza muchas otras preguntas, ideas, preocupaciones e incertidumbres. Pues, nuestro mundo y sociedad no ha sido diseñado para ser diversos. En cambio, ser o identificarse como heterosexual lleva consigo unas implicaciones, como una especie de guión, responsabilidades y compromisos que llevados a cabo, te dará un estatus o posición en la cual, serás respetado y tenido en cuenta como alguien de bien. Decente y respetable. Te enamoraras, te casarás y conformaras una familia, aportando a la sociedad tu descendencia, garantizando así, la perpetuación de la especie humana como tal, generación tras generación.

Se trata de, la Heteronorma, un plan perfectamente diseñado, promovido, visible y defendido por quienes dicen estar a favor de la vida y la familia. Pero si no eres así y no haces lo que se te ha encomendado, podrás sufrir y ser excluido, por no reproducir este modelo inflexible y que no contempla la individualidad personal. Será tu decisión y voluntad las que serán cuestionadas, sin tener en cuenta la naturaleza de ser persona. Ser heterosexual y Cisexual no es obligatorio, si lo eres porqué lo sientes y así te reconoces, no hay problema. La dificultad está, en que si no lo eres e insistes en reproducirlo, muy bien no lo pasaras; por no dejarte ser, tan valido y digno como lo es alguien diverso.

Aparte queda, si deseamos casarnos, conformar una familia o tener hijos. Según las necesidades y deseos de cada uno. Así como el modelo relacional con el que estemos más cómodos. Lo fundamental, es tener la libertad para decidir que hacer con nuestra vida, independientemente de quien somos y sentimos. Lo cuál, no se elige, es natural y lo afrontamos de la mejor manera posible o no; el desarrollo y consolidación de nuestra Individualidad Personal.

Por otra parte, la homosexualidad no es un estilo de vida. En el imaginario colectivo se han atribuido una serie de características y estereotipos sobre el hombre gay: afeminado, fiestero, promiscuo, joven y alegre…Pero, la pluma no es un indicador de homosexualidad. El ocio y el tiempo libre son propios de cada persona en particular, la diversidad sexual no tiene edad y la promiscuidad es un estigma y prejuicio, pues tenemos la libertad para vivir nuestra sexualidad, siempre que este en nuestro deseo, consentimiento, cuidado y de acuerdo mutuo. Además de las practicas sexuales, que si no hacen daño a los implicados, no estan mal.

Existen personas homosexuales o hombres que tienen sexo con otros hombres, quienes presentan malestar psicoemocional, conductas de riesgo y adictivas. Pero, la causa no es la orientación o practica sexual, se debe, seguramente a la LGTB-Fobia, el rechazo y la discriminación. Todo ello sumado a la experiencia vital, los recursos personales y la LGTB-Fobia Interiorizada, por asumir como propios las creencias, ideas y pensamientos negativos o distorsionados sobre la sexualidad diversa. Que de alguna manera repercutirá en la salud mental y sexual.

Algunos hombres homosexuales, por no decir muchos, emprenden un camino, más que por decisión propia, por presión social; pactan(mos) con el Patriarcado, como una especie de “Homopatriarcado” para ser aceptados. En esta linea, se acepta al homosexual, que no sea afeminado, con aspecto masculino, rudo y cuerpo trabajado en el gimnasio. Es decir, como un mensaje: “Puedes ser gay, pero que no se te note” Así, será aceptado hasta por su propia comunidad, colectivo e iguales, desprestigiando y apartando al homosexual con pluma, pasivo, gordo y poco agraciado. En definitiva, todo lo contrario al canon de belleza y representación gay establecidos. Vemos como el machismo y la homofobia se fusionan, negando todo lo femenino y en posición inferior. Se prefiere y valida a los Gays: machos, serios, fuera del ambiente o con vida heterosexual. Hay también, un imperativo, sobre el hombre no-heterosexual: mantenerse joven y atractivo, para ser deseado y tener compañia. A veces “amor” y otras de pago. Se puede apreciar como en las apps de ligue, hay quien busca y ofrece drogas o compañia. Pero, que para nada es la norma general. Ni exclusivo de las Personas Diversas.

Si bien es cierto, que cada vez más, la igualdad, la tolerancia y la aceptación se extienden: matrimonio igualitario y adopción. Pero, con ciertas condiciones, ya que la heteronorma y el heteropatriarcado es como si se hubiesen integrado a la Homosexualidad. Ni que decir, de la monogamia “impuesta”, la dependencia emocional, los celos y la violencia intragénero. Se han asumido y se siguen reproduciendo modelos tradicionales (Amor Romántico, idealizado y tóxico) y roles atribuidos en un principio a la figura de la Mujer (Débil) y Hombre (Dominante). Ahora ya Hombre Gay y Pasivo (Débil) y Hombre Gay y Activo (Dominante). Esta claro, que cada quien es libre para decidir sobre su relación sexoafectiva y pactos en la pareja, así como su modelo relacional, de acuerdo a sus necesidades y deseos (Carencias). Pero no es secreto que continuan existiendo problemáticas y fenómenos sociales que condicionan nuestra manera de pensar y comportarnos en cuanto a las relaciones que establecemos, y que son comunes a todxs, independientemente de nuestra orientación sexoafectiva, pero con la implicación de la desigualdad del género, roles socioculturales y expresión.

Es interesante ver y comparar la vivencia de la Homosexualidad Intergeneracional, como antes había más persecución e invisivilización. Actualmente, nuestras sociedades y culturas suelen ser más abiertas y comprensivas. Los adolescentes y jóvenes, en principio, lo tienen(mos) más fácil para ser, pero están(mos) reproduciendo lo antes mencionado. Hacemos parte de un colectivo, que entre nosotros mismos nos discriminamos y señalamos, fieles reproductores de lo que ha venido haciendo la sociedad contra nosotros. Pero, es que somos parte de ella y en esta nos hemos socializado. El texto y reflexión lo dan a entender con claridad. Se juzga y generaliza al Hombre Homosexual, con actitudes, valores y comportamientos, que nos han sido inculcados.

Aspectos como “La homosexualidad, la soledad y la vejez” han sido los temores, (cuando estamos confundidos y desolados) de todos los que nos reconocemos como homosexuales y nos lo planteamos: terminar solos, ¿Por qué, quién nos va a querer así? , ¿Cómo vamos a conformar una familia y tener hijos? Pues es el guión y cometido interiorizado para dar sentido a nuestra existencia…En lugar que cuestionar, si es lo que realmente queremos y necesitamos. Si la manera de entender y vivir nuestras relaciones es funcional y sana. Aunque, no podemos negar que lo que aquí se describe (Reflexión), hace parte de la realidad de algunos hombres homosexuales. No se puede ignorar, pero tampoco generalizar. Sin señalar o (pre)juzgar al hombre homosexual y Personas LGTBQIA + pues es preciso tener en cuenta que cuantas más características se reunan: edad, etnia, estatus socioeconomico, género, y orientación, más vulnerable se puede ser a la exclusión social. Es importante por eso, la <<Interseccionalidad>> como la interelación de la opresión y discriminación en nuestro contexto sociocultural, para combatirlas.

Para concluir, se pone de manifiesto la necesiad de seguir reivindicando y luchando por nuestros derechos. Cultivar nuestro amor propio y autoaceptación. Para construir y dar lugar a otras alternativas de vivir. Un proyecto de vida sea cual sea nuestra orientación e identidad. Realidades, retos y oportunidades que también existen y son posibles. Romper con el estigma, los prejuicios y la LGTB-Fobia

“Muchos saben o creen saber lo que es la homosexualdad. Pero muy pocos saben lo que no es” Carlo Frabetti
y tu ¿Qué opinas?

Fuente: https://psychodiversa.wordpress.com/...ad-y-la-vejez/