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por Javi Nicolás

Mateo López, activista LGTBI colombiano, fue asesinado mientras organizaba una comida comunitaria en el polideportivo del Barrio La Esmeralda en el municipio de Circasia (departamento de Quindío, en el centro de Colombia), el pasado 4 de julio. Durante el trascurso de la comida benéfica, un hombre se acercó y le propinó dos disparos en la cabeza. Mateo López perdió la vida en ese mismo momento. Y el autor del crimen aún no ha sido localizado.

López, un joven trans de 25 años, ya había denunciado amenazas ante la policía. Su asesinato resulta especialmente doloroso para la comunidad por la que trabajaba. La alcaldesa de Circasia ha lamentado el asesinato de quien calificó como «su amigo». La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por su parte, ha condenado el asesinato y ha solicitado al estado colombiano investigar si el crimen está relacionado con la identidad o expresión de género del activista. Una identidad de género, por cierto, que ni siquiera ha sido respetada por ciertos medios de comunicación, que se han referido a Mateo por su nombre anterior al cambio registral.

La CIDH también ha hecho un llamamiento al Gobierno de Colombia a proteger los derechos humanos de grupos en situación de especial vulnerabilidad, «como es el caso de la población LGBTI».

La @CIDH insta al Estado de #Colombia a investigar estos hechos pronta y diligentemente abriendo líneas que permitan determinar si se trata de un delito basado en la identidad o expresión de género de la víctima. #LGBTI #DDHH 2


— CIDH – IACHR (@CIDH) July 5, 2020

López no estaba inscrito en ningún colectivo, aunque eran conocidas sus colaboraciones con Quindío Diverso y ha recibido un homenaje de la asociación Intersex Más Trans.

Colombia, un país en el que el colectivo LGTBI ha conseguido importantes avances en el reconocimiento jurídico de sus derechos de la mano de su Corte Constitucional y cuya capital, Bogotá, tiene una alcaldesa lesbiana visible, es también un lugar peligroso para el activismo social y LGTBI a pie de calle, y en general para toda la comunidad LGTBI. Hace pocas semanas nos hacíamos eco, por ejemplo, del intento de asesinato de otro activista, Jhon Restrepo.

La organización Colombia Diversa, de hecho, ha denunciado que en lo que va de año ya han sido asesinadas en el país al menos 30 personas LGTBI:
Al menos 30 personas LGBT han sido asesinadas en Colombia en el primer semestre de 2020. Al menos 6 de estos hechos ocurrieron en el último mes. Seguiremos demandando del Estado investigación y sanción adecuada, tal y como lo han hecho entes internacionales como la @CIDH pic.twitter.com/rn02cVFQm6


— Colombia Diversa (@ColombiaDiversa) July 10, 2020

Fuente:
https://www.dosmanzanas.com/2020/07/...teo-lopez.html