Juan Adriansens: artista, mediático y escritor

Juan Adriansens, conocido sobretodo por su participación en algunas de las tertulias más populares de la televisión, acaba de publicar la novela “La vida extrema”. Aprovechando su estancia en Barcelona para presentarla a la prensa, estuvimos charlando durante más de una hora. Muchas de las preguntas que llevaba preparadas quedaron olvidadas en la libreta porque Juan es un excelente conversador y los temas se iban entrelazando… aquí va el resumen del encuentro.
por Guillermo Cárceles

NOIS: ¿Juan, puedes explicarnos qué es “La vida extrema”
J.A.: “La vida extrema” es la historia de un insólito hallazgo que hago en el Paseo de Recoletos de Madrid, tras comprar un libro sobre poetas del Siglo de Oro. Ahí están las poesías de todos los grandes: Boscán, Garcilaso de la Vega, Aldana… pero, de pronto, me encuentro con un poeta que no conocía: Gonzalo de Celada y empiezo a hacer algunas averiguaciones. Un día en un programa de Radio España recito uno de sus sonetos y al salir tengo la llamada de un descendiente suyo que me comunica que me puede pasar información, pero que debo ir a verlo pronto a Ciudad Real, ya que le han detectado un cáncer y le han dado sólo seis meses de vida. Así me da una información muy fragmentada con la que puedo escribir esta biografía novelada, pues sabemos muy poco de Gonzalo de Celada, únicamente que nació en Burgos y que murió en Venecia; por ello he tenido que fabular mucho e imaginar cómo fue su vida a través de sus poemas.
N.: ¿No todo lo que cuentas está documentado?
J.A.: Por supuesto que no. En la historia que explico podría decir que hay un 30% de hechos reales y un 70% de recreación y suposición, por eso digo que es una “novela” y no una “biografía”. Sabemos que Gonzalo fue un hombre extremadamente guapo, homosexual y que supo seducir a muchos personajes importantes de su época; compuso algunos poemas muy audaces, sabiendo que no los podría publicar… Pero, al final, os encontraréis con una sorpresa; por eso digo que en “La vida extrema” hay dos libros: el que lees y el que hay detrás, que sólo averiguas cuando has llegado al final.
N.: ¿Cuál crees que es el motivo del auge de la novela histórica?
J.A.: El momento de gran ignorancia histórica que se vive. La ignorancia es monstruosa y para ello sólo hay que ver algunos concursos televisivos. Supongo que muchas personas para discutir saben que deben tener unos conocimientos previos y quieren conseguirlos a través de estas novelas, de las que les divierte e interesa no el hecho histórico, sino la simple anécdota. Son novelas que evocan una determinada época y para muchos lectores es fácil leerlas pues sólo les interesa el pintoresquismo.
N.: Tu novela transcurre en el esplendoroso Siglo de Oro español ¿fue realmente tan esplendoroso como nos lo han contado?
J.A.: Al contrario, fue una época en la que, por ejemplo, la hacienda quebró en tres ocasiones, no se pudo aprovechar el éxito de la batalla de San Quintín porque no había ni un céntimo; la productividad de Castilla se vino abajo y todo el oro se gastaba en defender en los Países Bajos una religión anquilosada y pasada. Pero esa época fue la de los grandes artistas, sobre todo pintores y escritores. Aborrezco todo el Siglo de Oro menos en lo artístico.
N.: Sin desvelar la novela diremos que Gonzalo de Celada se traslada a Venecia y se convierte en el amante de Enrique III ¿Cuál era la situación de los homosexuales en aquella época?
J.A.: Variaba mucho de país a país y de ciudad en ciudad; por ejemplo, en Venecia se toleraba mientras en Roma se perseguía. En España la situación era muy mala para los pobres y muy buena para los que tenían poder. Garcelán de Borja, por ejemplo, el hermano de San Francisco de Borja, fue un personaje importantísimo en aquella época y tenía un chulo, Martín de Castro, quien lo trataba fatal delante de todos, lo insultaba, lo denigraba, le decía lo que le iba a hacer más tarde… eso a Garcelán le encantaba, pero estalló el escándalo y fueron juzgados: Castro fue quemado en la hoguera y Garcelán fue nombrado virrey de Cataluña.
N.: ¿Crees que se debería escribir una historia de España y de su literatura abriendo finalmente las puertas del armario?
J.A.: Ya se ha hecho o se ha intentado hacer, pero se ha hecho muy mal. Considero que debería hacerse un estudio en profundidad.
N.: En estos momentos son varias las novelas protagonizadas por homosexuales ¿crees que es simplemente una moda?
J.A.: No sé si la homosexualidad ayuda a vender pero lo que afirmo es que no impide que se venda, pues actualmente la gente compra esta literatura sin complejos. La homosexualidad no creo que dé el éxito pero tampoco da el fracaso. Actualmente muchas mujeres piensan que el homosexual puede ser su aliado, pero esta actitud empieza a darse también entre los hombres heterosexuales.