Michael intentará por todos los medios quitarse de encima a una compañera de trabajo que desconoce que es gay. Mientras tanto, él mantiene una relación con un atractivo quiropráctico con el que parece que las cosas van viento en popa. Por su parte, Brian se verá envuelto en un problema laboral: tiene que conseguir a toda costa la cuenta de un importante cliente que no se lo pone nada fácil. Y en cuanto a Justin, continúa peleado con su madre, aún incapaz de aceptar la condición sexual de su hijo.