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Turismo sexual y VIH/SIDA
Centroamérica y el Caribe
Cuando se habla, hoy en día en Europa, de “turismo sexual” ya no se piensa de forma inmediata, en Tailandia, Filipinas o Singapur. Sino que por afinidad tendemos a imaginar las paradisíacas y soleadas costas de Centroamérica y de las islas del Caribe. A ellas nos remitimos cuando alguien nos habla de arena, mar, palmeras, sol y sexo. Todo esto se da, en un territorio privilegiado en el que confluyen razas, lenguas y culturas, componiendo un magnífico mosaico en el que también juega su papel, la madre naturaleza.

El efecto del sexo inseguro
El turismo, la principal fuente de divisas de esos países, suele promocionarlos como paraísos, no ajenos a todo tipo de placeres. En la explotación del turismo sexual, se involucra a turistas que buscan relaciones sexuales fáciles, baratas y sin posteriores complicaciones. No puede extrañarnos este tipo de tratos, ya que el salario promedio anual en la región, es de unos 3.000 dólares. El chico o chica de la playa, que alquila sus servicios, carente de nociones de cuidado personal y de prevención, no solo interesa a los hombres –homosexuales o no- sino también a las mujeres tanto de EE UU y Canadá, como de Europa, atraídas por las tórridas relaciones que se entablan.

Prostitución
La prostitución frecuente entre los turistas que acuden en busca de aventuras sexuales, sin duda ha contribuido a incrementar el número de infecciones por transmisión del VIH. Son los países caribeños que dependen cada vez más del turismo los más afectados por la epidemia de SIDA. Entre los países más afectados se hallan Bahamas, Barbados, Haití, República Dominicana y Trinidad Tobago. El 2,4% de las personas con edades que oscilan entre los 15 y 49 años es portador del VIH o ya ha desarrollado el SIDA. Las cifras del año 2002 proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalaban a este índice, como sólo comparable al del África sub-sahariana, donde 29,4 millones de personas ya están infectadas.

¿Más turismo sexual, más SIDA?
En principio si, pero tampoco es tan simple, no puede establecerse en todos los países de la región una causa directa entre este fenómeno y el sida. El turismo, por ejemplo, no tiene impacto en Haití, el país caribeño más afectado por la epidemia. Casi no hay turismo hacia esa zona de la isla, ya que su principal receptor es la República Dominicana. Cerca de la mitad de los casos de infección por VIH/SIDA declarados en el Caribe, corresponden a Haití y la situación empeora, día a día, debido a la política, la pobreza, la falta de educación y a un inexistente sistema de salud pública. Mientras que Cuba, con su auge de turismo sexual, por razones muy diferentes, puede mostrar el índice más bajo de casos registrados de sida entre heterosexuales de todo el Caribe. Y sin movernos de esta última isla, podemos decir que el 70% de estos casos, afectan a la población homosexual. Es como para ponerse a pensar. ¿No les parece?

Artículo de: Rubén Tosoni
Publicado en Destino Zero (Especial de viajes de la Revista Zero)
Junio del 2004


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Turisme sexual
Símbol de UNICEF
Artícle d’en Jordi Casabona. Metge

Un estudi encarregat per UNICEF sobre l'actitud de la societat espanyola vers el turisme sexual, un fenomen que anualment afecta un milió de nens entre 3 i 17 anys, mostra que un 10% dels entrevistats coneix un explotador sexual de menors. L'abaratiment dels viatges i les bosses de pobresa de molts països han facilitat que els serveis sexuals siguin un dels principals reclams de l'oferta turística. Ara els explotadors ja no són només els soldats de les bases militars, ni els vells i velles adinerats d'occident, sinó també homes i dones de les classes mitjanes occidentals que fan escapades en què el sexe amb joves locals a canvi d'uns pocs euros és una activitat habitual. Frank Michel ha descrit amb lucidesa l'actual aliança entre la misèria afectiva d'occident i la misèria econòmica dels "països del sud", com una de les causes que el turisme sexual cada vegada sigui exercit per gent més jove. En un moment en què ens estem qüestionant si hi ha o no confrontació de civilitzacions, estaria bé revisar amb menys prejudicis com gestionem els valors de la nostra.

Turismo sexual

Símbolo de UNICEF
Artículo de Jordi Casabona. Médico

Un estudio encargado por UNICEF sobre la actitud de la sociedad española hacia el turismo sexual, un fenómeno que anualmente afecta a un millón de niños entre 3 y 17 años, muestra que un 10% de los entrevistados conoce a un explotador sexual de menores. El abaratamiento de los viajes y las bolsas de pobreza de muchos países han facilitado que los servicios sexuales sean uno de los principales reclamos de la oferta turística. Ahora los explotadores ya no son solo los soldados de las bases militares, ni los viejos y viejas adinerados de occidente, sino también hombres y mujeres de las clases medias occidentales que hacen escapadas en las que el sexo con jóvenes locales a cambio de unos pocos euros es una actividad habitual. Frank Michel ha descrito con lucidez la actual alianza entre la miseria afectiva de occidente y la miseria económica de los "países del sur" como una de las causas de que el turismo sexual cada vez sea ejercido por gente más joven. Cuando nos cuestionamos si hay confrontación de civilizaciones, estaría bien revisar los valores de la nuestra.

Publicat a El Periódico de Catalunya
19 de març de 2007