EMILIO GÓMEZ CETO, coautor del libro 'herramientas para combatir el bullying homofóbico'

"La mayoría de casos de acoso escolar suele tratarse de bullying homofóbico"


Emilio Gómez Ceto, en Donostia.Foto: gorka estrada



donostia. El profesor madrileño Emilio Gómez Ceto presentó el martes en Donostia el libro Herramientas para combatir el bullying homofóbico , del que es coautor. Varios investigadores de la Asociación de Gays y Lesbianas de la Universidad Complutense han querido denunciar el acoso escolar basado en la orientación sexual de los alumnos y una guía didáctica para erradicarlo.
¿Qué es exactamente el bullying homofóbico?
Es el acoso que se realiza en el contexto escolar a aquellas personas que tengan una orientación sexual distinta. También se realiza a aquellos chicos o chicas que salen de los patrones de género. Los chicos que no juegan a fútbol o aquellas chicas que lo hacen y son insultadas son un ejemplo de esto último, cuando el grupo de iguales penaliza esas actitudes.
¿Solamente los alumnos pueden ser los acosadores?
También los profesores pueden ejercerlo.
¿Existen cifras sobre la incidencia de esta realidad en las aulas?
Hay estudios que plantean que el 70% de los jóvenes ha sufrido vejaciones o insultos en el contexto del centro escolar.
¿Y la mayoría de acoso tiene carácter homofóbico?
Sí, teniendo en cuenta de que el acoso en el contexto escolar se centra en el más débil y en el diferente, que muchas veces es quien no cumple los patrones de género.
¿Cómo puede captar un docente un caso de bullying de este tipo?
Es a partir de los doce años cuando más se da el grupo de iguales. Y, a partir de Secundaria es más difícil para el profesor tener una perspectiva de lo que ocurre. Pero no es una justificación para que no sepa cuáles son las circunstancias en el aula y en las relaciones entre alumnos.
¿Cuáles son los problemas que pueden afectar a una víctima de este acoso?
Existe el riesgo de que se produzca aislamiento y absentismo escolar. Cuando se da el acoso por la orientación sexual, muchas veces esa persona prefiere largarse y no estudiar. Eso provoca muchos problemas, porque puede hacer que alguien deje los estudios, lo que afecta a alguien.
¿Qué falla en el sistema educativo para que se den estos casos?
Desgraciadamente, en las escuelas no se trabajan los derechos de gays y lesbianas y, en general, los derechos humanos como el del trabajo, la educación, etc. También es cierto que la educación sexual deja mucho que desear; se da el aparato reproductivo masculino y femenino y no se habla de las posibilidades de la afectividad sexual. Falla la educación. Y la visibilidad de las parejas homosexuales y de la homosexualidad no existe en el sistema educativo y en el material escolar no es.
Además, se trata de un momento en el que el joven comienza a conocer su sexualidad.
Existe el riesgo de que la víctima interiorice lo que el grupo de iguales le transmite. Es decir, la persona puede terminar pensando que es un degenerado. El chico o la chica necesita referentes positivos para romper este tipo de mensajes negativos. Pero también es cierto que mucha gente sale adelante. Son momentos muy vulnerables en los que uno depende mucho del grupo de amigos y los padres.
¿Qué consejos dan a los docentes?
Proponemos una guía didáctica en la que se trabajan los derechos humanos, entre los que se encuentran la libertad de vivir la sexualidad. A partir de ahí, intentamos transmitir el derecho a la diferencia y al respeto.Y para eso trabajamos la afectividad, la capacidad de comprender al otro, etc. También analizamos el problema del bullying para que los alumnos se ponga en sitio de la víctimas.