Por Alan Yamil Carranza – Jalisco (Anodis)

La orden de un juez penal es la justificación del Consejo Estatal de la Familia para que una niña de nueve años no regrese con su madre transexual, quien la crió prácticamente desde su nacimiento. La institución descarta un acto de discriminación.

En días pasados, el Consejo Estatal de la Familia (CEF) señaló en un comunicado que no puede acatar la medida cautelar urgente enviada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), para que una menor viva con Alondra, una mujer transexual.

La orden de un juez penal es la justificación del CEF para que la niña Rosa Isela, de nueve años, no regrese con Alberto Ávila Vélez, -nombre verdadero de “Alondra”-, quien la crió prácticamente desde su nacimiento.

El Consejo transcribió una parte de la orden del juez: "Deberán mantener a la menor en ese lugar [un asilo de religiosas], hasta que se resuelva en definitiva el presente juicio de garantías, bajo la salvedad de que en caso de un peligro inminente para la integridad física o la salud de la niña, previo informe que se rinda a este juzgado […] podrá realizar el cambio de residencia…".

La CEDHJ justificó el peligro para la salud sicológica de la niña a través de dos peritajes: uno de un especialista de esa institución y otro del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. Por ese motivo, la medida cautelar intenta que la niña salga del albergue sólo mientras el juez decide.

La tercera visitadora de la comisión, Cecilia Vargas, añadió que el juez no tiene autoridad para resolver, pues por alguna extraña razón el caso se remitió a un juzgado penal, no a uno civil, como marca la ley.

Mientras el CEF indica que no puede desacatar el mandato de un tribunal "competente", la CEDHJ señala que el CEF no puede ignorar los tratados que indican que los niños son el interés superior del Estado. En este caso, el primero en el que una transexual mexicana lucha por obtener la custodia de un menor, la niña reconoce a Alondra como su madre.

En su comunicado, el CEF asegura que su desacato no se basa en discriminación. La CEDHJ lo duda: en el rechazo a la medida cautelar, el consejo indica: "Dice usted que la menor no tiene huellas de maltrato. Yo le pregunto, ¿es entonces recomendable para una niña de nueve años vivir con dos hombres homosexuales?".