"¡No soy transexual!"

Una de las concursantes rompe a llorar después de que la acusaran de haberse cambiado de sexo

A
lessia Mancini se presentó al concurso de Miss Italia porque quería divertirse. Y porque se veía con posibilidades, claro. Joven, guapa y con unas medidas de escándalo, quería aprovechar la oportunidad para darse a conocer. No ha ganado, pero hoy la conoce toda Italia -y parte del extranjero-, aunque no lleve la corona de embajadora de la belleza de su país. El revuelo surgido (o provocado) alrededor de su identidad sexual la ha obligado a justificarse delante de la millonaria audiencia. «¡No soy transexual!», sollozaba el lunes en la eliminatoria del certamen, en respuesta a quienes le acusaban de haber roto una de las normas del concurso: haber nacido hombre.
El 'runrún' de que había una miss operada entre las 60 finalistas salió de Internet y el asunto llevaba días comentándose. Un blog, el de la periodista del corazón Selvaggia Lucarelli, puso nombre y cara a la supuesta transexual: la representante de Miss Lazio, de 24 años. ¿Las pruebas? Dice Lucarelli que es demasiado alta para ser mujer: 1,84 metros. Así que el escándalo estaba asegurado en la gala, un evento por lo general aburrido que no congrega a muchos telespectadores. Este año vaya si lo vieron... Tres millones y medio de personas siguieron el concurso. Prueba, una más, de que el morbo vende.
Y el espectáculo de la gala no defraudó. La joven Alessia rompió a llorar cuando le comunicaron la sospecha. «Existen personas malas y envidiosas que van lanzando cotilleos e informaciones falsas», se excusó la concursante entre llantos. Los organizadores no tenían constancia de que alguna de las participantes se hubiera sometido a una operación de cambio de sexo. Aún así, las votaciones del público la descalificaron en la carrera por la corona. Alessia ya ha anunciado que va a poner el asunto en manos de la justicia.
No es la primera vez que sucede algo así en Miss Italia. En 1992, una de las concursantes fue expulsada porque se sospechaba que era transexual. Y las reglas del concurso son tajantes: sólo pueden participar mujeres que lo son desde su nacimiento. Una regla que los defensores de los derechos de los homosexuales tachan de obsoleta, y piden que se adecúe a los tiempos que corren.