Guillermo Arroniz López: He de empezar por decir, en favor de este estupendo ensayo, que no es algo tan concreto que sólo pueda interesar a aquellos que sepan lo que es la teoría queer, o que se engloben en el colectivo LGTB. El ensayo, como todas aquellas cosas bien hechas, resulta muy “universal” o al menos general. De interés general. En primer lugar porque habla de cómo la importancia de tener un determinado cuerpo, unas formas determinadas, están cambiando los conceptos en muchas sociedades occidentales contemporáneas.

"La carne y la metáfora". Gerard Coll-Planas.Editorial: Egales.

una reflexión sobre el cuerpo en la teoría queer.

"Enciendo la tele. Practico un rato ese deporte de riesgo llamado zapping". Página 15.

"En definitiva, la transgresión puede ser fructífera tácticamente, pero no me parece que deba guiar nuestras luchas: lo que tiene que orientar un proyecto político son unos valores [...]". Página 91.

He de empezar por decir, en favor de este estupendo ensayo, que no es algo tan concreto que sólo pueda interesar a aquellos que sepan lo que es la teoría queer, o que se engloben en el colectivo LGTB. El ensayo, como todas aquellas cosas bien hechas, resulta muy “universal” o al menos general. De interés general. En primer lugar porque habla de cómo la importancia de tener un determinado cuerpo, unas formas determinadas, están cambiando los conceptos en muchas sociedades occidentales contemporáneas.

Aunque sólo fuera por eso, y por sus lúcidos comentarios al respecto, ya merecería leer esta pequeña joya.

El planteamiento de la obra es, además, de suma originalidad, sin que por ello se vuelva un rompecabezas o un sesudo estudio ininteligible. Bien al contrario el autor sabe encontrar el perfecto tono entre la dificultad de algunos conceptos de sociología y el carácter divulgativo de “la carne y la metáfora”. Incluso tiene la consideración de explicar al lector qué es la teoría queer, con todas las limitaciones que tiene explicar algo que no se autoimpone muchas lindes, que tiene mil caras y ninguna definición generalmente aceptada.

Otro punto realmente curioso es comprobar, una vez más cómo los extremos pueden llegar a tocarse como es el caso de "aportaciones queer de Preciado y las afirmaciones más retrógadas y reificadoras del biologismo". Si el lector se anima a entrar en ese estudio entenderá lo que estoy diciendo o "citando". La lucidez del discurso del autor es a veces casi cegadora de tan potente. Uno podría llegar fácilmente a pensar: ¿cómo no he pensado yo esto antes con lo obvio que parece? Y ese es uno de los logros de este libro que explica impecablemente, que tiene un carácter didáctico y que lo cumple con mucho talento.

Todo el planteamiento sobre la negación de la muerte en nuestra sociedad y el ensalzamiento de nuestra voluntad por encima de todo lo demás es interesante para nuestra propia vida. No todo es "posible" como lo es en el lenguaje. Yo puedo decir: "Volaré sin alas ni avión ni aparato alguno", pero no por ello será más cierto. Es decir, la realidad no se reduce al lenguaje ni a la mera voluntad del individuo, la realidad es algo que tenemos que asumir con todas sus limitaciones. Y eso es lo que no queremos: las limitaciones. Queremos sentirnos todopoderosos, eternos, infinitos.

"En la modernidad, la muerte se convierte en la humillación, el gran escándalo, <<el núcleo de la impotencia del ser humano en un mundo crecientemente sujeto a su voluntad>> (Bauman, 1992: 123)".

La profundidad del mensaje que nos envía gerard coll-planas es muy grande y nos serviría para volver a una forma de pensamiento real, vivible, y por supuesto mucho menos soberbio. Mucho más que aconsejable.

Fuente: La carne y la metáfora. Gerard Coll-Planas. Egales.