Fuente: Carlaantonelli.com



Nace Odisea, primer colectivo trans, lesb y gay de Algeciras en defensa de sus derechos










Europa Sur-. "Hemos avanzado mucho en el terreno de lo legal, pero todavía nos queda bastante camino que recorrer; fundamentalmente, en que la gente tenga una mentalidad más abierta hacia nosotros".

Lo afirma Francisco Núñez, foto, que preside Odisea en Pro de Derechos, la primera asociación de gays, lesbianas y transexuales no sólo de Algeciras, sino también del resto del Campo de Gibraltar. Aunque, en rigor, sería la segunda si se cuenta la que ya funciona desde hace años en el Peñón.

Odisea nace con un objetivo claro: defender a los citados colectivos y concienciar a quienes tienen otra orientación sexual de que todos debemos ser iguales en derechos y obligaciones.

Porque la asociación deja claro que rechaza de plano la discriminación, tanto la negativa como la positiva. "A veces, esta última es aún peor, porque implica un factor de conmiseración y no queremos dar pena y que se compadezcan de nosotros, sino ser iguales", aclara Núñez.

La cabeza visible de este nuevo movimiento tiene sólo 18 años, lo que le sitúa casi en el límite de lo que en muchos países se denominaba la edad del consentimiento, aquélla en la que un homosexual puede declarar abiertamente que lo es sin miedo a posibles represalias.

En otros países, desafortunadamente, ni siquiera se ha acabado con ese eufemismo: tener una orientación sexual distinta a la de la mayoría está prohibido y hasta castigado por la ley. Allí no hay derechos. Ni mucho menos aprecio o respeto, las palabras que en realidad deberían sustituir a tolerancia porque ésta tiene un matiz desagradable: el que tolera, implícitamente, piensa que tiene la razón.

Francisco Núñez nota que, pese a avances evidentes como la ley que permite el matrimonio entre homosexuales, siguen existiendo "sectores muy intolerantes", entre los que no sólo está la gente de más edad –lo que, por la educación recibida o por prejuicios, llega a ver hasta normal, aunque no aceptable– sino también en gente más joven. Incluso en los colegios. "En muchos, el que no se integra en la mayoría, es discriminado", precisa.

El dice que no ha sufrido personalmente esa consecuencia. Su familia y su entorno le han aceptado sin problemas, aunque sabe de otros muchos que no están en su misma situación.

El presidente del colectivo se refiere también a la hipocresía de muchos, que dicen respetar la homosexualidad "pero no muestran esa coherencia cuando tienen a un gay o una lesbiana en su entorno o en su familia. Entonces cambian de opinión y les desagrada. Puede que eso esté cambiando algo, pero todavía hay que avanzar mucho", enfatiza.

Odisea fue registrada oficialmente a finales de octubre. Está integrada en la asociación provincial Girasol y en la Federación Estatal de Gays, Lesbianas y Transexuales. Su junta directiva la integran siete personas, la mayor de las cuales tiene 40 años. Por ahora, su campo de actuación está limitado por factores como no contar con una sede propia. Están buscándola, para lo que reclaman una ayuda del Ayuntamiento. También quieren ponerse en contacto con el sindicato Comisiones Obreras por si puede echarles una mano.