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Verónika González recibió el lunes la llamada de que, al fin, era apta para la vaginoplastia. Llevaba ya siete años de tratamiento en el UIG, pero conseguirlo le ha costado meses de lucha. "En el 2014 operaron a una compañera que llevaba tres años de tratamiento. Yo llevaba seis. La chica tenía 23 años", explica. A partir de ahí comenzó a protestar, hasta que le dijeron que el motivo era que ya había cumplido los 50 años. En ese momento la sacaron de la lista.

Comenzó a reclamar al director de CatSalut. Por medio de una denuncia al Síndic de Greuges supo los criterios que debía cumplir para acceder a la operación. De 12 le faltaban seis. "Dijeron que no tenía recursos económicos para comprar dilatadores, que no tenía familia en España, que debía presentar malversión por mis genitales...", explica. Presentó documentación de distintas entidades que iban a colaborar con ella en el proceso; reclamó que, aunque no tuviese familia de sangre, tenía grandes amigos que había hecho en los 17 años que lleva viviendo en España y que la iban a apoyar en todo el proceso. Al final la escucharon. "Me acaban de decir que la operación será en septiembre". Pero esto no termina aquí", asegura. "Continúa la lucha para reclamar nuestros derechos", clama.

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/notici...nzalez-5205498