"He necesitado muchas noches para aceptarme", dice la presentadora. "Jamás me he inventado un novio, pero es cierto que, durante algún tiempo, parecía que mi vida sentimental era un desierto".

Sandra Barneda celebra la semana del Orgullo Gay con un alegato a favor de la libertad sexual, haciendo un repaso sobre el proceso que ha vivido hasta aceptarse como lesbiana y que su entorno más cercano hiciera lo mismo: "Jamás me he ocultado, pero me he mostrado a mitad y he sufrido por ello", dice la presentadora.

"Jamás me he inventado un novio, pero es cierto que, durante algún tiempo, parecía que mi vida sentimental era un desierto", dice en su blog en Telecinco.es, donde reivindica la celebración del Orgullo Gay. Barneda explica que llegó a sentirse "desgraciada y triste" cuando sus hermanos llevaban a casa a sus parejas "y yo era incapaz de dar el paso".

"Descubrí que llevaban tiempo hablando sobre mi sexualidad a mis espaldas"

La presentadora recuerda que fue un proceso "largo y privado" hasta vivir su homosexualidad libremente en su vida privada, pero también en la laboral: "Confieso que me encerraron en un despacho y con autoridad moral me preguntaron: ¿A ti te gustan las chicas? Me negué a responder, pregunté de dónde venía esa pregunta y descubrí que llevaban tiempo hablando sobre mi sexualidad a mis espaldas y que ello era motivo de pregunta laboral".

Barneda también recuerda la sensación que tuvo cuando llegó a trabajar después de que un medio "sacase a la luz mi homosexualidad". "No puedo describirlo, llegar a la tele y sentir que todo el mundo sabía, sin yo haber tenido la libertad de decirlo, con quién me iba a la cama".

"He necesitado muchas noches para aceptarme. Me considero una superviviente, una más que desea amar con libertad. Salir a la calle y besarme con mi chica, pasarle la mano por la espalda, quitarle la migaja de pan en la comisura, recibir un beso espontáneo sin sentirme coartada o expuesta?", añade Barneda.

Fuente: http://www.cascaraamarga.es/sociedad/gente/13470-sandra-barneda-me-encerraron-en-un-despacho-y-me-preguntaron-si-era-lesbiana.html