Se estima que hay más de 400.000 inmigrantes en situación irregular en España, de los que varios miles estarían infectados por el VIH, de ellos entre el 65 por ciento y el 70 por ciento conocen su infección y de éstos una mayoría recibirán tratamiento antirretroviral --entre 2.700 y 4.600 personas--. No son datos inventados, lo dice el grupo de expertos del Estudio del SIDA (GESIDA) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Gesida ha hecho un llamamiento de alerta advertiendo que la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes sin papeles tendrá efectos "muy indeseables" sobre el control del VIH en nuestro país.

A su entender, "Se producirá un aumento de la mortalidad de los individuos infectados, en el número de enfermedades oportunistas y de ingresos hospitalarios, de la transmisión del VIH y de otras enfermedades infecciosas --como tuberculosis-- a la población general, así como una mayor probabilidad de transmisión maternofetal del VIH. Todo lo anterior tendría un efecto contrario al que se busca: el incremento de los costes de la atención sanitaria", han asegurado. Son las consecuencias de la entrada en vigor del nuevo Real Decreto de Sanidad, aprobado por el Gobierno de Mariano Rajoy, que restringe significativamente el derecho a la asistencia sanitaria de este colectivo. A partir del 31 de agosto, los efectos de esta medida empezarán a notarse, dado que en ese momento dejarán de estar en vigor aquellas tarjetas sanitarias expedidas previamente.

ESTUDIO SOBRE EL IMPACTO DEL DECRETO EN EL VIHEstas afirmaciones han sido corroboradas por un estudio realizado por el médico del Hospital Ramón y Cajal José A. Pérez-Molina, y el doctor del Hospital 12 de Octubre, Federico Pulido, y que será publicado próximamente en la revista Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, incluida en los registros internacionales de revistas biomédicas y órgano de expresión de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

En concreto, en el primer capítulo, el de la calidad de las prestaciones sanitarias, el estudio muestra que habrá un incremento del número de personas infectadas por VIH. Un aumento que, sólo en el primer año, puede ser de casi "una quinta parte" de la actual población inmigrante irregular afectada y en tratamiento.

Por otra parte, la investigación demuestra que a medio y largo plazo se incrementarán los costes de atención y que, ni siquiera a corto plazo, el ahorro se va a parecer "en nada" al que ha estimado el Gobierno. "Con previsiones muy a la baja, los costes directos que supondrá el decreto por hospitalizaciones y visitas a urgencias supondrán de entrada dividir por dos ese ahorro conseguido con la denegación del tratamiento", han señalado los autores del estudio.

Dicho esto, han subrayado que a esos costes hay que sumar los que se derivarán del tratamiento de personas nuevamente infectadas con derecho a asistencia sanitaria, y el tratamiento de enfermedades transmisibles asociadas al VIH que se transmitirán como consecuencia de la falta de diagnóstico y tratamiento de los pacientes.

Por todo ello, los expertos de GESIDA han recomendado al Ministerio que evite la exclusión de los inmigrantes ilegales afectados por VIH de la atención pública sanitaria, y ha denunciado que se pretenda derivar a estos pacientes a las ONG debido a que "el complicado manejo de esta enfermedad" exige la asistencia por especialistas cualificados.

No obstante, han zanjado lamentado que la "inexistencia" de la especialidad de enfermedades infecciosas en España supone un gran obstáculo para la adecuada formación de especialistas en los próximos años, tanto en número como en cualificación", han zanjado.

Fuente: El "descontrol" del VIH en España