Primeras reacciones a la decisión del Supremo sobre Educación para la Ciudadanía

Escrito el 29-01-2009 por Flick

Una vez hecha pública la sentencia del Tribunal Supremo que determina que no es posible la objeción a la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y a la espera de conocer el texto concreto de la sentencia y las matizaciones que al parecer se introdujeron a la misma para conseguir el apoyo de algunos magistrados conservadores y deshacer así el empate existente durante las primeras deliberaciones (algunas informaciones señalan incluso que el Supremo se permitiría hacer “recomendaciones” al Gobierno sobre los contenidos de la asignatura), ya se han producido las primeras reacciones.

La ministra de Educación, Mercedes Cabrera, además de mostrarse visiblemente satisfecha, ha señalado que los alumnos que se reincorporen tendrán que recuperar el tiempo perdido, tanto los que han faltado el primer trimestre de este año como los que se saltaron todo el curso anterior. El Gobierno ha dicho que trabajará con las comunidades para encontrar la fórmula. Según el Gobierno, todos los objetores deberán volver a clase, cosa que sin embargo no está todavía clara.
Las asociaciones ultraconservadoras que promueven directamente el boicoteo siguen recomendando la objeción, aunque aseguran que acatarán la legalidad. Según ellos, el Supremo sólo rechaza la objeción en los cuatro casos que se juzgaban. También han reiterado su intención de recurrir al Constitucional y, si hace falta, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Según ellos, el Supremo tendrá que pronunciarse además sobre todos los recursos que aún están pendientes.
El portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso, ha cargado directamente contra el PP y ha confiado en que dicho partido pida disculpas por su “innoble” campaña contra la asignatura. Alonso ha instado a los populares a acatar la decisión y a corregir “sus desmesurados excesos verbales”.
Dura reacción del PP
No parece, sin embargo, que desde el PP le hayan hecho mucho caso al PSOE. Su portavoz adjunto en el Congreso, Alfonso Alonso, una de las “caras moderadas” del partido, aseguró que van “a seguir dando la batalla política contra el adoctrinamiento” de la asignatura y anunció que “respaldará las actuaciones que emprendan en el futuro los padres” objetores, entre ellas las de acudir al Constitucional. Alonso, en la línea señalada por algunas interpretaciones que se están haciendo de la sentencia, cuya redacción final todavía no se conoce, trató de limitar su impacto al señalar que ésta rechaza el derecho a objetar pero sólo “en los casos en los que se ha planteado”, esto es, que se podrían presentar otros. Alonso ha prometido también que cuando el PP llegue al Gobierno suprimirá la asignatura porque “intenta meter doctrina partidista en las aulas”. Alonso quiso enviar una clara señal de apoyo a los padres objetores. “Les hemos respaldado antes y les vamos a respaldar ahora. Los padres tiene que saber que estamos con ellos”, quiso recalcar.
Reacciones de los colectivos LGTB
Para la FELGTB, “el sentido común marca la sentencia” . Según la Federación, la sentencia introduce racionalidad “en un debate artificial, un arma política cargada de homofobia contra una asignatura que sólo pretende educar en valores comunes mínimos, para beneficio de todos y todas”. LA FELGTB insiste además en que “trabajar por el respeto a la diversidad afectivo-sexual y contra la discriminación no es adoctrinamiento, es fomentar la igualdad que reconoce la Constitución”. Según su presidente, Antonio Poveda, “defender una educación que discrimina, se disfrace de libertad religiosa o se vista de derecho a elegir la educación moral de los hijos, no es justificable en ningún caso. Celebramos una sentencia necesaria que, esperamos, ponga razón en lugar de fanatismo”.
Para Miguel Ángel Sánchez, Presidente de Fundación Triángulo, “la decisión trae cordura a la situación que vivíamos. Es indignante la oposición de la derecha más recalcitrante e intolerante a que en los colegios se hable de democracia, de respeto o de pluralismo. Han utilizado todas las armas a su alcance, incluyendo la complicidad de algunos gobiernos autonómicos para seguir teniendo el derecho a catequizar”.
La Confederación Española COLEGAS ha mostrado también “su satisfacción” . Según COLEGAS, “la asignatura de Educación para la Ciudadanía fomenta el respeto a la diversidad y a la convivencia de todos los ciudadanos y ciudadanas sin exclusiones. De igual manera que el Estado debe actuar para erradicar actitudes racistas y xenófobas en el ámbito educativo, el respeto a la diversidad afectivo-sexual debe estar presente en nuestras escuelas y colegios”.
Otros muchos colectivos han mostrado o están mostrando también su alegría por la decisión del Supremo, como la alicantina Decide-T o la FECyLGTB (Federación Castellana y Leonesa de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), que exige además a la Junta de Castilla y León que vuelva a incluir en el temario de la asignatura todos los contenidos sobre el valor constitucional de la igualdad, incluidos la no discriminación de la diversidad afectivo-sexual y la lucha contra la homofobia.